Ni la lluvia, ni el viento, ni el granizo que tiñó de blanco nuestro campo este viernes pudieron detener el motor de nuestro club. Mientras el temporal arreciaba en Vigo, nuestros equipos Juvenil y Cadete demostraron de qué están hechos. Verlos entrenar juntos, unidos frente a la adversidad, nos recuerda que el éxito no se construye solo con sol, sino con la disciplina de no rendirse nunca. ¡Orgullo de cantera!




